Para ver claro, basta con cambiar
la dirección de la mirada.
Muchas veces andamos por la vida, errando, aún cuando los demás nos indican que estamos equivocados y hacemos caso omiso a lo que nos dicen. Es necesario a veces tropezar para aprender la lección.
Has experimentado este sentimiento en tu camino por la vida? Comparte tu experiencia!!
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